viernes, 28 de noviembre de 2014

EL LIDERAZGO Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Por Fausto Izcaray, Ph.D.

EL LIDERAZGO Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Por
 Fausto Izcaray, Ph.D.[1]
La emocionalidad y conductas del líder, a cualquier nivel de una organización, impactan y definen las emociones y comportamiento de los demás. Un jefe malhumorado, despiadado  e inflexible crea una organización tóxica, llena de personas angustiadas, temerosas o resentidas, que sólo producen resultados mediocres y desperdician las oportunidades de mejorar en su desempeño y en su carrera, las cuales se presentan cada día.[2]
Como lo afirman Goleman, Boyatzis y Mackee, un líder que sabe alinearse con su gente y cuyas palabras resuenan positivamente en ellos,   produce seguidores para quienes cualquier reto o desafío es superable. Al final, es una cadena que desemboca en dividendos o pérdidas.
El nivel de inteligencia emocional del líder, si es alto, produce un clima laboral  en donde el compartir información de trabajo, la confianza, la coordinación de tareas, una  saludable toma de riesgos y el aprendizaje florecen.
Cuando los empleados y trabajadores viven tensos y temerosos pueden ser productivos a corto plazo, y sus organizaciones pueden lograr buenos resultados que, lamentablemente no duran en el tiempo.
En la difusión o contagio del estado emocional positivo o negativo  del líder, son importantes las neuronas espejo de nuestro cerebro. Se activan cuando una persona[3] ejecuta una acción y otra la imita sin darse cuenta.  El bostezo contagioso es un ejemplo de eso. Son llamadas las neuronas de la imitación[4] que actúan como receptoras de gestos, tonos de voz, posición corporal y estados emocionales. Así, cuando un jefe lideriza negativamente o positivamente, produce una corriente emocional que, comenzando por las neuronas espejo, se difunde entre subordinados como la electricidad a través del cableado. Las neuronas espejo son “copionas”, de manera que el impacto del estado emocional del jefe contagia, cual epidemia neurológica a sus subordinados y seguidores[5].
Si un líder quiere lograr una cadena de contagio motivadora, inspiradora y energizante necesita estar normalmente en un estado optimista, con entusiasmo, en un modo que transmite “vamos a lograrlo” y ante cualquier problema  su actitud debe ser de “esto lo resolvemos” y “sí podemos”, lema usado por  El presidente Barak Obama en su campaña electoral de 2008 que lo llevó a ser el  primer  Presidente negro en los Estados Unidos.
“El líder convence, no con argumentos racionales sino con argumentos emocionales” positivos como afirma Boyatzis”.[6]
 Las dos formas del liderazgo se pueden representar gráficamente  de acuerdo a Denton Roberts[7]. Veamos un par de gráficos:
                                          GRÁFICO 1

 












  Roberts explica que una persona maneja una cierta cantidad de energía vital para lograr sus metas en un día cualquiera. También para alcanzar sus metas en la vida. Y esa energía se puede usar para la espiral negativa siendo un líder disonante, causante de estrés y de temor o para la espiral positiva, actuando como líder que logra que sus subordinados resuenen con su visión y metas con entusiasmo  y confianza. Ambas espirales o circuitos producen resultados diferentes, los cuales se puede ver en el siguiente gráfico 2.

   Gráfico 2
                                          










En la espiral negativa el líder disonante  actúa amenazando, lo que produce conexiones negativas con su gente. Es el viejo paradigma de la psicología: acercarse a lo agradable o apartarse del dolor.  Observe que la cadena al final del ejercicio del poder con el estilo disonante lleva al conflicto lo que hace peligrar las metas. Si tienes un jefe que te recrimina todo el tiempo no vas a sentir conexiones agradables con él o ella. Si quieres darle una información, ya vas receloso de la reacción irritada y de la crítica que vas a recibir, probablemente descalificando tu labor. En un proceso de comunicación en el que esperas un regaño la comunicación tiende a ser confusa, no es abierta y clara. Quizás el siguiente paso es actividad destructiva o errática o deficiente. Denton describe el método de la espiral desempoderadora del líder disonante:  1) Culpar, 2) Ridiculizar, 3) Humillar, 4) Crear expectativas irreales,  y 5) Excluir, es decir, no hacerte sentir partícipe de las decisiones sobre tu tarea.
Este circuito produce estrés en los subordinados. Ya se sabe que en estrés el organismo produce altos niveles de adrenalina y cortisol que afectan la capacidad de razonamiento y cognición. Esto disminuye la habilidad para enfocarse en el problema y sus soluciones. Cuando el jefe regaña y descalifica la persona centra su atención en la amenaza del jefe y no en la solución del problema.
La espiral positiva, por el contrario, tiene el siguiente método: 1) Aceptar (a la persona), 2) Comprender, 3) Elogiar[8], 4) Crear expectativas realistas, 5) Incluir a tu gente, hacerle sentir que participa en decisiones sobre su trabajo.


La Inteligencia Emocional (IE), de acuerdo numerosos estudios en diferentes países, es el factor que más impacta los resultados económicos en las organizaciones. Son los líderes con un alto nivel de IE los que generan el entusiasmo, que logran que florezcan en sus subordinados lo mejor de ellos y usan el método de la “espiral positiva” los que cosechan resultados positivos a corto, mediano y largo plazo. Es la Programación Neuro Lingüística (PNL) la disciplina con las mejores herramientas para entrar en estados emocionales positivos y hablar en lenguaje que llega al inconsciente y al corazón de los seguidores. Así lo explicamos en otro trabajo.[9]










[1] El autor obtuvo su Ph.D. en Comunicación y Psicología Social en la Universidad de Wisconsin-Madison, USA. Es consultor y coach de empresas.
[3] Los experimentos se han realizado con
chimpancés y seres humanos.
[4] Usadas en la PNL[4], Programación Neuro Lingüística  en el proceso de rapport o Acompasamiento con otras personas.
[5] Goleman and Boyatzis Social Intelligence and the Biology of Leadership, Harvard Business Review,  september 2008.


[6] Video de clase magistral en el curso “Inspiring Leadership through Emotional Intelligence”, Coursera, Case Western Reserve University. Cleveland, Ohio.
[7] Denton L. Roberts with Frances Ann Thronson (1997) Find Purpose Find Power: Sing the Song in your Heart. Los Ángeles: Human Esteem Publishing, pp.66-69.
[8] Ken Blanchard, Thad Lacinak, Chuck Tompkins and Jim Ballard (2002) ¡Bien Hecho! Bogotá: Grupo Editorial Norma.

domingo, 9 de junio de 2013

La Inteligencia Emocional y La Programación Neuro Lingüística

La Inteligencia Emocional y La Programación Neuro Lingüística
por: Fausto Izcaray, Ph.D. [1]
EL CONCEPTO DE INTELIGENCIA EMOCIONAL
Uno de los conceptos o constructos teóricos más elusivos en la psicología ha sido el de la Inteligencia, término que ha servido para catalogar una serie de habilidades cognoscitivas y de razonamiento de las personas. En el ámbito educativo se ha usado el término para comparar las habilidades de estudiantes que logran un desempeño superior o inferior a un promedio de un grupo. Así, se afirma que Pedro tiene un IQ (Intelligence Quotient en inglés; coeficiente intelectual -CI- o de inteligencia, medido por un test de habilidades verbales y de razonamiento) superior al promedio de la clase. O se dice que Marcos tiene un CI menor que ese promedio. Por ello, operacionalmente se usa como una escala para comparar niveles, o sea que lleva implícita una comparación o, dicho con otras palabras, es un concepto comparativo o relativo.
La Inteligencia, entendida en términos tradicionales se refiere, entonces, a la presencia o ausencia relativa de un conjunto de habilidades en una persona y en la mayoría de los textos encontramos que los tests mas conocidos incluyen medidas de razonamiento lógico, orientación espacial, habilidades de análisis, habilidades de lenguaje, habilidades numéricas, etc. También se considera inteligencia la capacidad de responder ante situaciones y estímulos como lo hace un 65% a un 70% de la población en pruebas estandarizadas[2].
Uno de los componentes implícitos en el concepto de inteligencia está dado por la capacidad de analizar y resolver problemas en un sentido muy amplio del término.
Autores contemporáneos proponen una gama de inteligencias que pueden explicar las conductas de las personas. Gardner (1985) propone las siguientes inteligencias: Lingüística que se relaciona con nuestra habilidad verbal y de manejo del lenguaje. Lógica: abarca nuestra habilidad para pensar en objetos y conceptos abstractos y para organizar el pensamiento en pautas. Musical: se refiere a nuestro oído musical y nuestra capacidad para seguir ritmos. Visual-Espacial: capacidad para integrar elementos y ordenarlos en el espacio. Kinestésica: se refiere a todo tipo de movimiento corporal y de los reflejos. Interpersonal: es nuestra capacidad para establecer relaciones positivas y productivas con otras personas. Intrapersonal: es el área de nuestro dominio personal, la introspección y el conocimiento de uno mismo, incluyendo la capacidad de automotivarse. En su magnífico texto sobre el tema Merlevede, Bridoux y Vandamme (2001) proponen tres etapas para resolver un problema.
1. La capacidad de describir el problema en forma adecuada. Obtener datos en forma general para tener una visión global del mismo (habilidades que aprendemos en la escuela básica).
2. Buscar soluciones al problema. Buscar un esquema conceptual o proposición teórica para solucionarlo.
3. Actuar y solucionarlo. Buscar los medios y recursos y activarlos para aplicar la solución.
Para estos tres autores, los primeros dos pasos pertenecen a la Inteligencia clásica (intelectual o cognoscitiva). Para éstos sólo se necesita razonar con el pensamiento lógico. El tercero, ponerlo en práctica con éxito, se refiere a la Inteligencia Emocional (IE). Para aplicar la solución, en primer lugar, se necesita un nivel de motivación (IE Intrapersonal) para actuar pues con bastante frecuencia hay "pensadores" que "piensan" en soluciones para problemas de sus propias vidas y de otros pero jamás las ponen en práctica. En segundo lugar, con mucha frecuencia otros están involucrados en la solución y para motivarlos a hacer lo apropiado para solucionar el problema necesitamos relacionarnos positivamente con ellos (IE interpersonal).
En este artículo nos enfocaremos en la Inteligencia Emocional en sus dos vertientes: la Intrapersonal, que se refiere a las habilidades del dominio personal, la capacidad de introspección, el autoconocimiento y la autogerencia de nuestros propios estados anímicos y la interpersonal se refiere a nuestras habilidades sociales de relación con los demás en los diferentes ámbitos de nuestras vidas.
Daniel Goleman le dio fama al término Inteligencia emocional. Para Goleman ésta incluye los siguientes patrones de conductas:
CONCIENCIA DE SÍ MISMA (O)
La habilidad de reconocer y comprender tus estados de ánimo, tus emociones y tus tendencias así como sus efectos sobre otras personas. Esto produce las siguientes claves que también son beneficios al líder con IE:
1. Confianza en sí mismo(a)
2. Auto evaluación realista
3. Reírse de sí mismo(a): buen humor y flexibilidad en cosas referidas a su persona frente a la inflexibilidad y neurosis de quien no tiene un nivel adecuado de IE.
AUTO-REGULACIÓN
La habilidad de controlar o redirigir impulsos y estados de ánimo disfuncionales y disruptivos. La propensión de pensar antes de actuar (suspensión de un juicio).
1. Confianza e integridad
2. Comodidad con la ambigüedad
3. Apertura al cambio
MOTIVACIÓN
Pasión por trabajar que va más allá del status o el dinero. Propensión a perseguir metas con energía y persistencia.
1. Fuerte tendencia a lograr cosas (metas, objetivos, sueños, etc.)
2. Optimismo ante los obstáculos
3. Identificación con la organización
EMPATÍA
La habilidad de entender el carácter y la estructura emocional de otras personas. Capacidad para tratar a otras personas de acuerdo con sus reacciones emocionales
1. Experticia en promover y retener al talento 2. Sensibilidad sociocultural 3. Servicio de calidad a clientes
HABILIDAD SOCIAL
Capacidad de manejar relaciones y de crear cadenas de relaciones útiles. Habilidad de encontrar terrenos comunes para crear rapport.
1. Eficiencia en el liderazgo de los cambios 2. Persuasión 3. Capacidad para construir equipos y para liderizarlos
Si aplicamos los criterios de Merlevede y sus colegas podemos incluir las tres primeras categorías de Goleman - CONCIENCIA DE SÍ MISMA (O), AUTO-REGULACIÓN y MOTIVACIÓN- en la clase de IE Intrapersonal. Las restantes dos - EMPATÍA y HABILIDAD SOCIAL - las podemos incluir en la IE Interpersonal.

GRÁFICO 1: COMPARACIÓN DE INTELIGENCIAS EMOCIONALES





Para entender el concepto de Inteligencia Emocional desde el punto de vista de la PNL es recomendable ver el gráfico 2. Es un diagrama de cómo se forma el "mapa mental" de la persona, vale decir, los componentes de la poca a mucha Inteligencia Emocional que vaya obteniendo en proceso de desarrollo como ser humano. Nosotros exploramos el "territorio" (contexto social, espacial y temporal en donde actuamos desde nuestro nacimiento) y nos formamos nuestro mapa para seguir actuando ante situaciones futuras. Ese mapa pasa por los filtros de la percepción. Entre los primeros filtros están nuestros 5 sentidos que en la PNL son los sistemas de representación (Visual, Auditivo, Kinestésico, Olfativo y Gustativo = VAKOG). Luego están los filtros "naturales" de nuestra forma de procesar mentalmente: los tres mecanismos de la generalización, la distorsión y la eliminación. Generalizamos: de algunas experiencias llegamos a conclusiones generales. Distorsionamos: pensamos e imaginamos cosas diferentes a la realidad para crear y modificar a esa realidad. Y eliminamos para resumir.

GRÁFICO 2: EL MAPA NO ES EL TERRITORIO.














Luego están otros filtros: nuestros valores, nuestro sistema de creencias, los meta-programas, el lenguaje, nuestras propias memorias ( no es lo mismo alguien criado en Venezuela que una persona criada en Japón); y la manera cómo codificamos esas memorias en el tiempo: nuestra línea del tiempo. Esas influencias definen nuestro mapa mental y nuestra Inteligencia Emocional. En un segundo artículo ahondaremos en estos conceptos y las técnicas de la PNL para fortalecer nuestro coeficiente de IE.
A continuación les presentamos una adaptación de las presuposiciones de la PNL al área de la Inteligencia Emocional.
PRESUPOSICIONES DE LA PNL CENTRALES PARA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL.
1
El mapa no es el territorio.
La gente actúa desde su propio mapa. No desde el territorio.
Mapas diferentes de un mismo territorio producen diferentes estados y conductas.
Las palabras que usamos no son el territorio, ni ltllt
los eventos que ellas representan.
2
No podemos no operar sistémicamente.
Mente y cuerpo son un sistema holístico. El modelo dualístico que los separó no es muy útil. Cada evento mental afecta al cuerpo y viceversa.
Somos una totalidad (uno) y somos partes de otra totalidad mayor.
No hay fracaso en la comunicación, sólo feedback de resultados.
3
Toda conducta tiene intención positiva para quien la ejerce.
Toda conducta es útil en algún contexto.
Toda conducta es el producto de un sistema de creencias y marcos de referencia conscientes y inconscientes.
4
Nuestra mente funciona como un sistema de niveles.
Los niveles de pensamientos más altos influencian a los niveles más bajos en la jerarquía.
Los marcos de referencias más elevados incluyen a los estados primarios.
5
Persona y conducta son fenómenos diferentes.
Podemos apreciar la esencia de un ser humano y estar en desacuerdo con sus conductas.
Las conductas de una persona no son esa persona.
Las conductas de una persona son el producto de su aprendizaje incluyendo sus sistema de creencias y valores.
6
No hay personas sin recursos sino estados sin recursos.
La gente tiene todos los recursos internos que necesita para cambiar.
Los estados actuales son el producto de aprendizaje y pueden ser cambiados.
Sólo podemos aprender.
7
No hay personas sin recursos sino estados sin recursos.
La gente tiene todos los recursos internos que necesita para cambiar.
Los estados actuales son el producto de aprendizaje y pueden ser cambiados.
Sólo podemos aprender.
[1]El autor es Doctor en las áreas de Psicología Social y Comunicación. Obtuvo su adiestramiento como Master Practitioner y Trainer's Training en PNL de NLP Comprehensive, Colorado, USA. Es Practitioner en Neuro-Semántica certificado por la Society of Neuro-Semantics, USA. También es Analista Transaccional Avanzado, certificado por la ALAT (Asociación Latinoamericana de AT).
[2]English y English (1977) Diccionario de Psicología y Psicoanálisis. Buenos Aires: Ed. Paidós.
[3]H. Gardner (1985) Frames of Mind. The Theory of Multiple Intelligences. NY: Basic Books.
[4] Elaine de Beauport (1994). En Las Tres Caras de la Mente, sostiene que tenemos tres sistemas en nuestros cerebros, el Neocortical o corteza cerebral, el Límbico y el Reptiliano y 10 tipos de inteligencias, repartidas en esos tres sistemas cerebrales.
[5]Patrick E. Merlevede, Denis Bridoux y Rudy Vandamme (2001) 7 Steps to Emotional Intelligence. Bancyfelin, Cfarmarthen, UK: Crown Publishing House.
[6]Daniel Goleman (1996) La Inteligencia Emocional. Buenos Aires: Javier Vergara Editor. (1998) Working with Emotional Intelligence. New York: Bantam. En español: La Inteligencia Emocional en el Trabajo. (1998) What Makes a Leader? Harvard Business Review. November-December, Pp.93- 102.
Fausto Izcaray Ph. D.




lunes, 8 de agosto de 2011

LOS CAROREÑOS SOMOS ÁRBOLES


Por Fausto Izcaray Yépez[1]

Hace años me pidieron una colaboración para una publicación periódica – hoy desaparecida- tal como ahora me lo pide El Caroreño. Entonces escribí que los caroreños éramos árboles, con nuestras raíces sembradas en nuestro terruño. Lamentablemente, en estos días, sentimos que nuestras raíces están raquíticas y no pueden llevarle la savia necesaria a nuestro tronco, a sus ramas, sus hojas y sus frutos porque el terreno está pobre en nutrientes. La desidia y la ineptitud han dejado a nuestro terruño descuidado y no lo han abonado a quienes por ley les corresponde. Cualquier voz que se acerque a sugerirles ideas sobre la forma de inyectarle nutrientes a la tierra en donde viven nuestras raíces, es rechazada e ignorada con saña de fanáticos por quienes deberían encabezar la marcha de sus ciudadanos hacia una visión luminosa, compartida, de un futuro como el que se merece la cuna de tanto talento.

Históricamente, los caroreños hemos sido auto- suficientes en cuanto a muchas de las innovaciones tecnológicas que son necesarias para el desarrollo de nuestra ciudad y su zona de influencia. Ejemplos de este hecho son la vieja planta eléctrica, los antiguos teléfonos de manigueta, el centro de inseminación artificial y los más importantes centros de educación como el Colegio Federal, que después devino en el Liceo Egidio Montesinos. La diferencia ha estado en que en los anteriores gobiernos, si bien no hubo apoyo financiero desde el centro del poder político, hubo tolerancia en casos y, en otros, franco apoyo. No existió nunca una amenaza inminente de confiscaciones y un clima de tal agresividad y de satanización de la actividad privada, que paraliza totalmente su inversión.

¿Cómo podríamos cambiar eso y devolverle al terruño que tanto queremos, donde nuestras raíces están afianzadas cultural y emocionalmente, la calidad de vida y el desarrollo que deseamos? Soñando y pintando con detalles el futuro brillante que se merece una ciudad con un potencial humano y creativo que resalta en el ámbito nacional.

T.A. Lawrence de Arabia, militar, historiador y leyenda británica, escribió en sus memorias, “Todas las personas sueñan, pero no todos sueñan igual. Aquellos que sueñan por la noche, en los empolvados recesos de sus mentes despiertan en el día para encontrar que todo fue vana ilusión; pero los soñadores del día son peligrosos, porque pueden actuar sus sueños con sus ojos abiertos, para hacerlos posibles”.

La Carora posible hay que soñarla despierto ya, ante la luz del amanecer que se avizora en el horizonte y que anuncia mejores tiempos, más próximos cada día.

El primer paso es crear equipos que generen ideas. Es lo que se ha denominado “tanques de cerebros”, de pensamientos, y yo añadiría de sueños. Retomar las tareas de grupos como por ejemplo el Cantón Carora, FAHOSPO, la Casa de la Cultura, los gremios de todo tipo, los núcleos universitarios y comenzar a diseñar la ciudad que queremos, con detalles suficientes para que los sueños se constituyan en proyectos. Empezar por el pacto social de los caroreños. Ejercer la “inclusión” y la unión de caroreños, tal como fue posible hacerlo en el recordado Reencuentro Caroreño en 1965. Aprovechar la creatividad de muchos jóvenes que crean mundos con la palabra y con sus visiones de futuro. Allí hay talento como crece la verdolaga en los campos. Profesionales de todos los campos del saber, técnicos, emprendedores, músicos, poetas, como la escuela de poetas de Enrique León, una iniciativa que debe servirnos de ejemplo. Los notables, con su experiencia y conocimientos que aportan generosamente cada vez que son convocados. Gentes de todas las edades y áreas, que aman su tierra y tienen profundos compromisos con su acervo histórico y humano. Soñar despiertos para diseñar planes que muy pronto deberán comenzarse. Trabajar con el más amplio espíritu de solidaridad social a la usanza de Don Chío Zubillaga, mentor de los más variados talentos que han dejado obra en la vida nacional. Convertir a ese conglomerado, hoy azuzado por el discurso perverso que promueve descaradamente un enfrentamiento fratricida, en protagonistas para retomar nuestra tradición de sociedad solidaria y de emprendedores, que siempre se ha manifestado en sus acciones y empresas, basándonos en el solo hecho de tener nuestras raíces en el amado terruño.

Los caroreños somos árboles y nuestras raíces se alimentan de nuestra historia y de nuestros corazones solidarios. ¡Comencemos ya!



[1] Comunicador, profesor y poeta.

miércoles, 18 de mayo de 2011

PENSANDO EN EL ESPÍRITU


Por Fausto Izcaray

Con frecuencia me he preguntado si puedo serle útil a mis congéneres compartiendo mis reflexiones y experiencias en estos ya largos años de mi vida. No pretendo, por supuesto, que se dé por sentado una respuesta afirmativa a esta interrogante. Mas algo dentro de mi me impulsa a hacerlo, con la mayor sinceridad que pueda ser posible en mi grado de desarrollo espiritual, y con las naturales limitaciones que la condición de humano me impone. No por ello desecho o descalifico la cualidad del humano de ser hecho “a imagen y semejanza de Dios”, como afirman las escrituras. De hecho, esta afirmación de la Biblia ofrece la oportunidad de presentar el primer escrito-reflexión, el cual se refiere a esa cualidad divina del ser humano.

El siguiente segmento es un escrito cuyo autor es el Maestro Eckhart, nacido en Hocheim, Turingia, místico neoplatónico declarado “hereje post mortem”, a pesar de haber declarado que podría haber cometido un error, “porque el error depende de nuestra comprensión, pero la herejía lo es de la voluntad”. Su sencillez a lo Francisco de Asís no le salvó de esa declaratoria infame de los inquisidores.

“El hombre exterior es el mal árbol que nunca puede dar buenos frutos…. La semilla de Dios está en nosotros. Si encontrara siempre un cultivador hábil y un jardinero diligente, crecería mucho mejor y subiría hasta Dios, del que es su semilla, y su fruto se convertiría igualmente en una naturaleza de Dios….

“Pero si la semilla encuentra a un sembrador y un cultivador locos y malos, la cizaña se mezcla allí, cubriendo y ahogando a la buena semilla, de tal manera que ésta no puede ver el día ni llegar a la madurez.”[1]

Mis reflexiones: ¿significa esto que no hay capacidad de rectificar en un ser humano con malos sembrador y cultivador? ¿Cómo debemos hacer para lograr cambiar nuestro mal camino? Eckhart responde a esto citando al maestro Orígenes, uno de los padres de la iglesia Católica.

“Pero Orígenes, un gran doctor, nos dice: como es el mismo Dios el que ha sembrado en nosotros esa semilla, el que la ha impreso en nosotros y la ha vuelto connatural a nosotros, por mucho que se la cubra o esconda, no se llegará nunca a destruirla totalmente ni a apagarla; ella continúa ardiendo y brillando, sin cesar luciendo y resplandeciendo y tiende siempre a elevarse a hacia Dios”.

¡Que así sea!



[1] Maestro Eckhart (1998). Obras Escogidas. Barceló, España: Ed. Publisamo. P. 22 y 23.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Recomiendo este artículo de Savater "El Desconcierto de Europa"

"Sigo creyendo que la Europa que merece la pena es la que defiende y representa a los ciudadanos, no a los territorios; la que protege derechos políticos (también deberes, desde luego) y garantías jurídicas, mucho más que privilegios y esas hueras tradiciones que suelen encubrirlos frente al forastero; la Europa que mantiene la integridad de los Estados de derecho democráticos actualmente existentes frente a las disgregadoras reivindicaciones étnicas, siempre retrógradas y xenófobas; la Europa de la libertad acompañada de solidaridad, no cerrada ante quienes por persecución política o necesidad económica llaman a su puerta ni acorazada en sus beneficios, sino abierta: deseosa de colaborar, ayudar y compartir. La Europa de la hospitalidad racional.

domingo, 10 de octubre de 2010

Flexible para la vida

"El hombre, cuando entra en la vida, es blando y débil, más muere rígido y fuerte.
Las plantas, cuando entran en la vida ,
son tiernas y delicadas, mas mueren secas y tiesas.
Los duros y fuertes
son compañeros de la muerte, los blandos y flexibles, de la VIDA".
Lao Tse. Tao te King

Esta es una de mis citas preferidas de Lao Tse. De vez en cuando la releo y quise compartirla.